Cuáles son los errores más comunes de los nuevos directivos

Cuando usted se convierte en gerente, la organización le hace responsable de la productividad de su equipo. Si uno de sus subordinados directos rinde menos de lo esperado o mete la pata, la dirección de la empresa buscará soluciones en usted.
¿Cómo puede usted, como directivo recién nombrado, evitar cometer errores en la gestión de su equipo? Y, lo que es más importante, ¿de qué manera puede asegurarse de que el personal que trabaja bajo su mando rinda lo que se espera de él?

Tenga cuidado con algunos de ellos.
No establecer objetivos medibles

¿Saben los empleados que trabajan a su cargo lo que se espera de ellos? ¿Son conscientes de cuáles son sus objetivos diarios, semanales y mensuales?

Esta es una de sus principales funciones como directivo. A menos que los miembros de su equipo conozcan su función exacta, ¿cómo pueden cumplir las expectativas de la organización?

No ignore esta tarea básica. Si necesita ayuda, consulte a su supervisor, pero asegúrese de que cada empleado a su cargo tiene objetivos y metas claros.
Micromanejar

Este es posiblemente el error más común que puede cometer un directivo recién nombrado. Consiste en supervisar de cerca el trabajo de los empleados en cada etapa y dar un flujo constante de instrucciones sobre cómo debe hacerse.

Tener un microgestor como jefe es una experiencia frustrante y desmoralizante. Sus subordinados se resentirán y, con el tiempo, todo el equipo se desmotivará.

Al principio, la microgestión puede dar lugar a un aumento de la productividad. Pero el impacto a largo plazo será negativo. Los empleados no desarrollarán las habilidades que necesitan para trabajar de forma independiente y el trabajo se ralentizará o incluso se detendrá en su ausencia.
Jugar a los favoritos

Aunque todo el mundo tiene gustos y aversiones personales, exhibirlos en el lugar de trabajo es un grave error. Mirar hacia otro lado cuando un subordinado favorecido abandona el trabajo antes de tiempo o aceptar el trabajo de mala calidad de un empleado puede afectar negativamente al resto de los miembros de su equipo.

Como directivo, debes vigilarte conscientemente para no caer en este tipo de comportamiento sin darte cuenta. Tal vez piense que el trato especial que da a algunos de los trabajadores de su equipo pasa desapercibido, pero los empleados son muy sensibles al comportamiento de sus directivos y sus acciones llamarán definitivamente su atención.Como nuevo directivo, trate a todos los miembros de su equipo de forma imparcial. Esto los mantendrá motivados y obtendrá los mejores resultados para la organización.
No dar feedback

Muchos de los nuevos directivos se reprimen a la hora de dar una visión a los empleados sobre su rendimiento. Esta es una función esencial de todo directivo. Puede dar lugar a una mejora del rendimiento de cada uno de los miembros del equipo y de la unidad en su conjunto.

Pero una retroalimentación emitida de forma inadecuada puede tener un impacto negativo. Es útil alabar cuando se merece. Pero hay que tener en cuenta que el verdadero objetivo de la retroalimentación es hacer que los empleados hagan mejor su trabajo, no que se sientan mejor.

Los nuevos directivos a veces evitan dar un feedback negativo. De hecho, es una de las herramientas más importantes para desarrollar a los empleados. Le sorprenderá saber que los miembros de su equipo agradecerán que se les diga cómo pueden mejorar su rendimiento laboral. Por supuesto, debe transmitir el mensaje con tacto y sin confrontación.
Aprenda de sus errores

Como nuevo directivo, no se puede esperar que todo salga bien a la primera. Pero si comete los mismos errores una y otra vez, puede estar preparándose para una mala evaluación anual del rendimiento o incluso poniendo en peligro su puesto de trabajo.

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